El arte románico, nuestro tesoro, es el arte más genuino de toda Cataluña, y la Alta Ribagorza es la comarca que dispone de una de las colecciones más importantes de Europa, con un conjunto historicoartístico de una valia incalculable repartido por todos nuestros pueblos como testimonio fiel de un tesoro cultural de un interés excepcional. Se puede empezar por visitar los diferentes pueblos de la comarca, tanto los que se encuentran al fondo de los valles – El Pont de Suert, Vilaller, Barruera, Senet -, como los más elevados – Taüll, Boí, Durro, Erill la Vall, cardet, Cóll, Gotarta, Igüerri, Irgo, Iran, Casós, Malpàs, Viu de Llevata, Erta i Perbes. Todos estos pueblos muestran la adaptación al terreno, con calles estrechas y pendientes, casas de piedra, tejados y su iglesia correspondiente, casi siempre de estilo románico lombardo: "Sant Climent" y "Santa Maria" de Taüll, "Sant Joan" de Boí, "Santa Eulàlia" de Erill la Vall, "la Nativitat" y "Sant Quirc" de Durro, "Sant Feliu" de Barruera, "Santa Maria" de Cardet, "l'Assumpció" de Cóll, "la Mare de Déu de les Neus" y "Sant Salvador" d’Irgo, "Sant Climent" de Iran, "Santa Cecília" de Senet, "Santa Maria" de Viu de Llevata. El arte gótico y el barroco también estan representados en la comarca mediante piezas como la imagen de Santa Julita o los numerosos retablos de Castelló de Tor, los del Pont de Suert... La construcción de las iglesias tiene lugar en un momento de esplendor, bajo el dominio de los señores de Erill (originarios de Erillcastell, pueblo actualmente abandonado) entre los siglos XI i XIII. Son de estilo románico lombardo siguiendo el modelo del norte de Italia, y destacan los esveltos campanarios de torre, con ventanas geminadas y decoración escultórica en los ábsides.